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Mª Ángeles López Segovia “Lina Morgan” nace el 20 de Marzo de 1937, en la calle de Don Pedro, número cuatro, segundo piso, en el Barrio de La latina. Hay una placa que así lo dice que impuso el Excelentísimo ayuntamiento de Madrid, el 27 de Diciembre de 1988, siendo alcalde de la Ciudad don Juan Barranco.

La actriz nace en plena Guerra civil y su infancia transcurre en la posguerra madrileña, pertenece a una familia totalmente humilde y trabajadora. Su padre, don Emilio López Salas, sastre de profesión, era de Torrejón de Velasco un pueblo a 25 kilómetros de la capital madrileña. Fue oficial de sastrería en la una sastrería llamada Roldán que estaba situada en la calle de Toledo. La madre, doña Julia Segovia García, fue una mujer ama de casa, natural de Las Navas del Marqués (Ávila).

La actriz es la cuarta de cinco hijos: Emilio (fallecido en 1971), Julio (1972) que se llevaban con ella entre diecinueve y dieciocho años de diferencia, le sigue Julia, que actualmente vive con la actriz y el benjamín de la familia, José Luís (fallecido en 1995) y que nace en el año 1940.

Estudió en la escuela Municipal del Ayuntamiento, en la Calle de San Mateo, hasta los diez años de edad. A los 9 años, ya ayudaba a la economía familiar, junto a su padre, pegando botones. A los diez años, tras dejar la escuela, entra a una academia de baile, ya vivían en otro piso, también de alquiler, pues, en aquellos tiempos se vivía de alquiler, en la Calle Hortaleza, en la Gran Vía. La academia estaba en la aledaña calle Pelayo. Según ha comentado en alguna ocasión, se presenta en el año 1945 a un concurso de un programa de la radio que se titulaba “Hacía la Fama”.

Ese mismo año comienza intervenir en diversos teatros, en festivales que organizaban en la academia de baile. Concretamente, el 14 de Abril de 1947, en el Teatro Cine Proyecciones de Madrid con un número titulado “El Antequerano”.

Su andadura profesional comienza en las Navidades de 1949, en el Teatro Pérez Galdós, en la Islas de Gran Canaria, con una compañía infantil, “Los Chavalillos de España”. Con aquella primera formación, de la popular compañía, coincide con Angelita Font, Pepita Sevilla, Marisol Reyes, Manuel Zarzo, Caracolillo de Cádiz o Antonio Molina, bajo la dirección de Pepe Cabo, y estaba creada por el Maestro Lezaga, recorre todo el país y trabaja en diversos espectáculos que se representan en los teatros: Gran Vía, Fuencarral, La Latina, Reina Victoria… Durante un año y medio.

Se hizo adolescente, a sus quince años, con la ayuda de su hermana Julia, a la sazón bailarina en una sala de fiestas de Madrid, falsificando los papeles y el documento de identidad, bien maquillada hasta aparentar mayor de edad, consigue un puesto de bailarina en la famosa sala “Parrilla del Rex”, que dirigía Kurt Dogan, en los bajos del edificio, Hotel y del Cine REX en la Gran Vía madrileña. “Del Can-Can al Mambo” se tituló aquel espectáculo en el que actuaban, teniendo derecho a un chocolate con bollos y no tenían que salir a alternar con nadie, hacían su número y nada más. Enseguida se convierte en solista de Baile. Trabaja con su hermana Julia y con Esperanza Roy. Era el año 1952.

Tras descubrirse su verdadera edad, cosa que la impide marcharse con esta compañía a Italia y Grecia, consigue un puesto de bailarina, de vicetiple, en la empresa Colsada, con un espectáculo que protagonizaba Rafael Farina, “La Copla Andaluza”, que fue un éxito en su estreno en el Teatro Pavón en Madrid. Debuta el 10 de Octubre de 1952, en el Barcelonés teatro Victoria. Además, acompañada por dos guitarristas y vestida de gitana se paseaba por las Ramblas de la flores promocionando aquel espectáculo.

Entonces la denominan “El Bombón de la Revista” y Colsada se la lleva de vicetiple al Teatro Ruzafa de Valencia, con el estreno de “¡Espabíleme usted al chico!”, que era una compañía que lideró la vedette Maruja Tomas y el cómico Alfonso del Real. Se estrena el 23 de Diciembre de 1952. Cumple los 16 años en ese escenario. En seguida se convierte en modelo. No se llevaban las medidas que Lina tenía, más bien bajita, muy bien hecha pero muy delgada y, gustaban las señoras altas y pechugonas y con buenos muslos. Nada que ver con aquella niña.

En esta compañía y con la misma obra consigue su primera oportunidad al tener que sustituir a la tercera vedette que estaba lesionada. Entre aquel pelotón de chicas en busca de una oportunidad, Lina, da un paso hacia adelante, suelta el texto de carrerilla, pues, Angelines López, que es como así se llamaba en la revista, se había aprendido todos los papeles y los cantables de toda la compañía por si alguna vez surgía la oportunidad.

Alfonso del Real, tras pensárselo uno minutos acepta y le da su primera oportunidad “La barca está servida” fue la primera frase. Lo hizo con una gran vis cómica. Gustó. Y por consejo de Alfonso del Real, decide dedicarse hacer reír, y lo hace en su compañía, ofreciéndole pequeños papeles que le ayudasen a salir del anonimato. Ocurre en el Teatro Circo de Orihuela en Octubre de 1953.

Con aquella compañía, en la empresa Colsada, estaría dos años consecutivos, llegando a representar la obra en el Teatro de La Latina en el año 1953. Estrenan “¡Cirilo, que estás en vilo!”, “¡Ki-Ki-Ri-Ki!” y reponen con gran éxito “La blanca doble”.

La compañía estrena “Ana María” a finales del año 1954. En esta ocasión la estrella era Gracia Imperio y el cómico seguía siendo Alfonso del Real. Estrenan títulos como “¡Ay que trío!”, “Todo para la mujer”, “Secreto de Estadio”, “Mis dos Maridos” y “Mi padre, tu padre, su padre” por toda España. Había conseguido ser figurita lo que le permitía hacer muchos de los canticos y de los papeles breves que había en la obra. Trabaja con Gracia Imperio, Luís Cuenca y Pedrito Peña en el Ruzafa de Valencia. En ese mismo escenario interpretaría una vez más dos revistas ya populares “Secreto de Estadio” y “La Blanca Doble”.

En Septiembre de 1956, Colsada se había comenzado a fijar en ella, de breve y armoniosa figura con ojos vivarachos. Se trata de sustituir a la segunda vedette de su compañía “Producciones Apolo”, que estaban con espectáculo de rango internacional, titulado “Mujeres o Diosas”, con Adrián Ortega y Quique Camoiras y la estrella Gipsy Panek. Había que cambiarse el nombre por otro más sonoro e internacional. Entre su hermano José Luís y ella misma eligen el de Lina Morgan. Lina porque las habían muy populares y triunfantes en el mundo de la revista y Morgan por aquello de la banca y que podría traer suerte.

De esta manera comienza una carrera ascendente en el mundo de la revista, siempre como una segunda vedette cómica. Estrena éxitos como “Mujeres o Diosas”, “Dos en Una”, “Beldades y… mentiras” (1957-1958) en la empresa de Colsada.

Con 22 años de edad, consigue su primer gran triunfo de crítica y público, fue interpretando el famoso personaje de “El Pichi”, en una revista homenaje a los autores Francisco Alonso y Jacinto Guerrero, “Un Matraco en Nueva York”, de José Muñoz Román, en la compañía de Ramón Clemente, en el Teatro Alcázar, con Manolo Gómez Bur y la vedette Maruja Boldoba. Un éxito que repetía cada noche hasta en tres ocasiones por petición del público que asistía.

Trabaja con la compañía de Manuel Paso en “El tren de la felicidad” (1958) y “Madame Frivolidad” (1959), en el Ruzafa de Valencia a finales del 59, con la empresa de José María Lasso, en “Ayer y Hoy”, de Manuel Paso, con Antonio Amaya y Lilian de Celis; con la compañía de Ángel de Andrés, en “El Gato Celoso” (1960); con Miguel Gila en el Teatro Eslava en “Baraja de Ritmos” que fue un fracaso. La contrata Juanito Navarro para la compañía de Ramón Clemente, para la reposición, en el Alcázar, de “Un Matraco en Nueva York” (1960) interviniendo con él en las representaciones finales de “¡Cásate con una ingenua!”. La contratan Gila y Tony Leblanc, para “Éste y Yo, Sociedad Limitada” (1960-61) y  deciden lanzarla como estrella cómica.

Siendo “Estrella Cómica” aunque seguía siendo la segunda en los espectáculos, la contrata la empresa de José María Lasso una vez más para apoyar a Antonio Garisa y a Mari Begoña que formaban pareja artística reponiendo en el escenario del Teatro Fuencarral la revista “¡Timoteo! ¿Qué las das?!”, de Ignacio F. Iquino. Sale de tournée con otra revista, “¡Pobrecillas Millonarias!”, y regresan al Fuencarral, con “El hijo de Anastasia”, consiguiendo un rotundo éxito, que abandona por una suculenta oferta del autor don José Muñoz Román.

En 1962, don José Muñoz Román le escribe un espectáculo, “El conde de Manzanares”, para presentarla por primera vez como primera figura del espectáculo, en el Teatro Martín de Madrid, con Ángel de Andrés. Estuvieron cinco meses a llenos diarios y decide dejarla para ser actriz cómica en un vodevil en el Eslava. La sustituye Mariluz Real quien se convierte en la vedette del momento, estrenando así otro sonoro éxito, “¡Qué cuadro el de Velázquez esquina a Goya!”, en la temporada 1963-1964.

Con la traducción de José Luís Mañez, “¿Boeing?-¡Boeing!”, de Marc Camoletti, con Juanjo Menéndez, en el Teatro Eslava, de Madrid. no consigue el tremendo éxito que haciendo un espectáculo de revista. Manuel Paso le escribe “Una Chica que promete”, se trata de una comedia musical donde es la “Estrella” al lado de Esperanza Roy, José Sazatornil “Saza” y la italiana Isabelle. Se estrena el 12 de Diciembre de 1962, en el Fuencarral y la retiran a los dos meses.

No regresa a los escenarios teatrales hasta finales del año 63, y lo hace con dos comedias de Juanjo Alonso Millán, “El Agujero” que era un éxito en su estreno en el Teatro Reina Victoria y “Soltero de Nacimiento”. Se trataba de una producción de la Empresa Artística Producciones Herrero, en la que Lina y Rubens García forman su propia compañía de “Comedias Cómicas” que resultó una increíble perdida de dinero para Lina Morgan que había invertido parte de sus ahorros.

Manuel Paso la contrata para formar “Compañía de Comedias Musicales de Quique Camoiras y Lina Morgan” contratando de estrella a Lina Canalejas. Estrenan “Un Aprendiz de Marido” de Manuel Paso, en el Teatro Alcázar, el 14 de febrero de 1964 y su estancia es de dos meses escasos. Otro fracaso más.

Juanito Navarro, que tenia compañía con Antonio Casal y Manolito Díaz, le dijo a Colsada que era el empresario de la compañía que contratase a Lina Morgan para reforzar la revista que estaban a punto de estrenar. Lina le había pedido ayuda a Juanito Navarro y éste le ofrece trabajo, pues, ya la había contratado en el año 60 y conocía su vis cómica, y eran muy amigos. Debuta en el Teatro de La Latina, con la revista “¡Ay, qué ladrona!”, de Giménez, Allén y García, el 26 de Abril de 1964. Lina Morgan estaba contratada como “Colaboración”. Estrenan también de los mismos autores “A medianoche”. El éxito fue apoteósico. Juanito Navarro y Lina hacían varios gags cómicos juntos y tenían mucha gracia. Gustaban mucho al público. Tras una gira por la península regresan a La Latina con “El Barbero de Melilla”, que se estrena el 24 de Noviembre de 1964.

Lina Morgan estaba adquiriendo una vez más una popularidad notable gracias a sus escenas cómicas en estas revistas junto a Juanito Navarro, por lo que pide a los empresarios (Casal-Navarro-Díaz) que si desean ir de gira con ella deben de aumentarle el salario a 500 pts más. No aceptan la propuesta, aunque si el empresario Colsada, que decide llevársela a Barcelona. Le faltaba una “Vedette cómica” para “Las Fascinadoras” que se iban a estrenar

el 18 de Abril de 1965, en el Teatro Apolo, con las estrellas Jacqueline Arnaud y Ángela Beonni y el cómico Adrián Ortega. Lina, iría una vez más de “Colaboración”, junto al genial cómico Alady.

Consigue un autentico éxito representado “El Botones” y “La Flamenca de Tarragona” teniendo que cambiar el cartel a los tres meses por otra en el que tuvo que ponerla “casi de estrella” en la reposición de “El Barbero de Melilla”. También consigue con “Los consejos de Papá” y “La doncellita” y “Que aburrida estoy” un gran éxito. La cabecera del cartel era: Ángela y Lina Morgan con Adrián Ortega y Noppy y Rubens García.  

En Madrid, Matías Colsada, había formado, tras deshacerse la compañía Casal-Navarro-Díaz, una que lidera Finita Rufette, Juanito Navarro, Mari Francia y Paquito de Osca, con el éxito del año, “¡Quiero un bebé!”, en el Teatro La Latina. En Palma de Mallorca se incorpora Lina Morgan como “Especial Colaboración de la Genial Vedette Cómica Española”.

Lina y Juanito idean una parodia de la canción “Di Papá” titulada “El Papá y La Niña”, que estrenan en un homenaje a Tony Leblanc en el escenario del Calderón. Funcionó perfectamente y no dudan en repetirlo en el mismo escenario, esta vez, para el consabido festival organizado por Carmen Polo de Franco.

La popularidad y el éxito que obtienen cada día en el teatro Lina y Juanito, hace que la primera exija a  su empresario, Colsada, su sitio correspondiente: el de “Estrella” de la compañía junto a Juanito Navarro, que son los que de verdad atraían al público. Un autentico escándalo en el género. Nunca una actriz cómica que hace de vedette y de las medidas de Lina había encabezado un espectáculo de Revista.

El género siempre obedecía al escalafón consiguiente: Una “súpervedette” alta y con un cuerpazo diez, que a veces sabia cantar, bailar o interpretar, acompañado del primer actor que ejercía además de director de escena, en este caso era Juanito Navarro, y le siguen una “vedette cómica” o “Segunda vedette”, que en este caso era Lina, aunque iba de “Colaboración Especial” para que destacase, aunque seguía siendo la segunda. El primer actor cómico, la primera actriz o actriz de carácter, la tercera vedette, cómicos, galán o galán cómico y las vicetiples, figuritas y modelos o las alegres Chicas de Colsada.

Colsada se resistía y le explica que la segunda si es lista siempre se lleva el gato al agua y tiene muchas menos responsabilidades ante el público y la crítica que si fuese la primera o la Estrella del espectáculo. Pero Lina estaba decidida a irse a otra compañía, muy cansada de esperar y de tener que escuchar que su carrera se estaba acabando y que nunca saldría de aquel escalafón.

Juanito Navarro, que estaba de acuerdo, apoyó a Lina, dando como solución que podrían anunciarla de “Estrella Cómica” de la compañía junto a Juanito Navarro “El Cómico del Momento” y acompañados de una “súpervedette” del momento.

De esta manera queda confeccionada la que por ocho temporadas sería la Compañía de Revistas Colsada “Titular del Teatro La Latina”. 

Lina y Juanito marcan un antes y un después en el género de la revista, por primera vez consiguen que las señoras acudan a ver un espectáculo de este tipo en el que por norma asistían los hombres y algunas veces acompañados de sus esposas. Con Lina y Juanito, este tipo de espectáculos dejan de ser el estereotipo de mujerona pechugona que lucía su palmito al compás de los chistes verdes que el primer actor hacía sobre su figura. Con un libreto trazado siempre en la misma línea argumental que ideaban Ernesto Arena y Giménez (Colsada) con melodías de los Maestros Laurentis y José Dolz. Eran espectáculos que tenían una amplia recaudación y que todos los teatros de la península ibérica reclamaban su presencia.

A Lina Morgan la catalogan como “Charles Chaplin con faldas” y la anuncian como “El terremoto cómico”. Lina y Juanito siempre fueron “Los cómicos de Madrid”. En televisión los unieron artísticamente, “El Papá y la Niña” que hacían las delicias de los espectadores que cada semana los veían actuar en “Noches de Sábado”. “A peseta, peseta…” decían a la salida del teatro el público asistente repitiendo una de sus famosas coletillas en el teatro y en la televisión.

Gustavo Pérez Puig realizó para T.V.E varios “Estudios Uno” en el que Lina y Juanito fueron los protagonistas como “La Chica del Gato” (1966), “El landó de seis caballos” (1968) y “La Tonta del Bote” (1969), dándoles así la oportunidad de demostrar que no solo eran actores cómicos de espectáculos de revista sino que también sabían hacer distintos géneros dentro de una línea tragicómica.

Su popularidad hizo que hasta tuviese su espacio en la radio, “Historias para Reír” y que un incluso la casa de discos Marfer les hiciese un disco con sus parodias y números musicales que habían popularizado en la televisión, la radio y el teatro, junto a dos singles.

Realizan ocho espectáculos: “Dos Maridos para mí” (1965), “Quiero ser mamá” (1966), “…y parecía tonta” (1966-67), “La Rompeplatos” (1967-1968), “¡La Chica del Barrio!” (1968-1969), “¡Qué vista tiene Calixta!” (1969-1970), “La Chica del Surtidor” (1970-71) y “¡Nena, no me des tormento!” (1971-72).

Lina y Colsada deciden prescindir una del otro. Cansada de los mismos espectáculos y los mismos libretos y de esperar una buena oportunidad abandona la compañía de Colsada.

La sustituye Vicky Lusson que era la “vedette frívola” en la compañía de Quique Camoiras, en la empresa de Colsada, y la colocan de “vedette Cómica” al lado de Juanito Navarro.

Colsada contrata unos meses después para debutar en La Latina y para que el público no notase la ausencia de Lina, que si la notaban, a Rafaela Aparicio, que fue un acierto.

Lina la contratan como “Estrella” y Empresaria los “Chicos” Tomas Zori y Fernando Santos, que eran por excelencia los reyes del género. Tenían desde hacía treinta años una de las compañías más importantes y lujosas de España. Sus espectáculos eran de una gran categoría artística. Lo que Lina Morgan tanto ansiaba. Se une a ellos, pero, con condiciones: cobraría un sueldo, se repartirían los beneficios y no las pérdidas, si las hubiesen, claro. En un principio, la idea era juntar en el escenario a Celia Gámez y a Lina Morgan con Zori y Santos, pero, La Gámez decidió echar marcha atrás al sentirse cansada para volver a salir de gira y, los múltiples cambios de vestuarios y bailes.

Debutan el 22 de Diciembre de 1972, en el Teatro Ruzafa, en Valencia, donde estarían a teatro lleno durante treinta y seis días, queriendo la empresa del Ruzafa prolongar hasta después de la fallas. Pero el compromiso anual con la empresa del Alcázar de Madrid, donde debían debutar el 2 de Febrero de 1973, con “¡Un, dos, tres… cásate otra vez!”, de M. Baz y Fernando Gª. Morcillo, se lo impidió. Le siguió “¡El cuento de la lechera!” (1974).

Lina entra en el mundo cinematográfico en el año 1960, cuando acuden a verla al teatro Alcázar el director Jesús Franco y el productor Sergio Newman, que quedan prendados por su interpretación y su manera de actuar y de bailar.

La película se titula “Vampiresas 1930” se trata de una comedia musical en la que cuatro artistas llegan al mundo cinematográfico en el mismo momento en el que el cine mudo llega a su fin. Con la llegada del cine musical y hablado, “El Cantor del Jazz” fue la primera película, estos artistas afincados en Francia deben de buscarse la vida, y para más inri, son involucrados en un asesinato con robo incluido. Huyen hasta Niza haciéndose pasar por una Orquesta Sudafricana de Mujeres. La trama surge cuando Jesús y Sergio ven “Con faldas y a lo loco”, un film que la censura española no deja que se proyecte en las salas. Por lo tanto, con la intención de adelantarse al film americano deciden ponerlo en pie con la mala fortuna que en el momento de ser estrenada, la censura en España había ya dado vía libre a “Con faldas y a lo loco” en 1961.

Compartiendo protagonismo, que no secundando, con la estrella Mikaela, Antonio Ozores e Ives Marsald iba Lina Morgan, y secundados por Antonio Garisa y Mary Begoña.

La siguiente película que filma es junto a Tony Leblanc. Estaba trabajando con él en su compañía de Revistas y a Tony se le ocurrió que fuese la protagonista femenina del film que el mismo había escrito, ideado, puso la música, dirigió e interpretó además de ser el cincuenta por ciento de la producción, junto a su socio, Enrique Fernández Sintes, de Sintes Films, que con los años lo estafaría al ir haciendo y vendiendo copias para televisión y video clubs, sin su autorización y negándole el porcentaje correspondiente.

Se trata de “El Pobre García” en el que intervienen de forma gratuita: Fernando Sancho, Jesús Tordesillas, José María Rodero, Manuel Gómez Bur y Manolo Morán y la voz en off de Fernando Rey.

A partir de 1963 realiza varias apariciones secundarias en diferentes producciones: “Objetivo: Las Estrellas” (de Ramón Fernández, 1963), “Una tal Dulcinea” (de Rafael J. Salvia, 1963), “La Cesta” (de Rafael J. Salvia, 1963), “Julieta engaña a Romeo” (de José Mª Zabalza -1964), “Algunas lecciones en amor” (de: José Mª Zabalza, 1965), “¿Qué hacemos con los hijos?” (De: Pedro Lazaga, 1967).  Y aparece en algunas guías de cine su nombre en el film “Pecados Conyugales”, de José Mª Forqué, en el 1969.

El productor José Luís Dibildos la contrata para que sea la protagonista de “Las que tienen que servir”, basada en la obra de Alfonso Paso, pero no pudo ser la protagonista. Sin embrago, Dibildos y José Mª Forqué crean un papelito que no está en la obra para que pueda intervenir en el films. Comparte cartel con Concha Velasco, Amparo Soler Leal, Alfredo Landa, Saza, Manuel Gómez Bur y Laura Valenzuela. 

Dibildos le hace la promesa de que será la protagonista absoluta de su próxima película, que se iba a llamar “Soltera y madre en la vida”. También, la contrata para intervenir en “Los Subdesarrollados” (de: Fernando Merino, 1969), con Tony Leblanc, Laura Valenzuela, Alfredo Landa y Manuel Gómez Bur.

Finalmente, José Luís Dibildos produce “Soltera y madre en la vida”, con guiones de Antonio Mingote y Dibildos, que dirige Javier Aguirre. Con Alfredo Landa, Laly Soldevilla y Manuel Gómez Bur. Que además resultó un exitazo en la taquilla.

José Frade produce la segunda versión de “La Tonta del Bote” que dirigió Juan de Orduña. Fue la consagración definitiva de Lina Morgan. Su lanzamiento al estrellato. Con Arturo Fernández, Pepe Sacristán, María Asquerino, Marisol Ayuso, Paca Gabaldón y Luís Varela.

Cesáreo González y Benito Perojo se asocian a José Antonio Cascales para producir “La Graduada”, un films que pidieron expresamente a Mariano Ozores y que éste pidió que la protagonista fuese Lina Morgan.

De esta manera comienza a filmar una serie de películas con guiones escritos y dirigidas por Mariano Ozores. Picasa (José A. Cascales) produce “Dos Chicas de Revistas”, “La Descarriada” y “Una monja y un don Juan” (1972), las cuatro con grandes índices de taquilla convirtiéndola en una actriz popular y la más taquillera. José Antonio Cascales le firma un contrato: “La llamaban la madrina”, “Señora Doctor” y “Ésta que lo es…” –ésta última con César Films-  y bajo dirección de Tito Fernández, en 1973. 

 

José María Forqué y su productora Orfeo PC contratan a la Morgan para “Una pareja… distinta”, con José Luís López Vázquez, Lina le da la réplica, en su primer papel dramático, que resulta poco comercial. Sensacional interpretación, que le valdría un premio a la mejor interpretación femenina, del II Certamen de Cine de Humor de A Coruña.

Julián Esteban y Luís Méndez, de Lotus Films Internacional, contratan a la actriz convirtiéndola en la actriz mejor pagada del cine español. Le dan papeles de actriz y no de simple cómica, afirma que si puede hacer sufrir y llorar en un papel, y la intentan explotar como tragicómica. “Fin de semana al desnudo” (1974) y “Los pecados de una chica casi decente” (1975), dirigidas y escritas por Mariano Ozores. Seguidas por “Imposible para una solterona”, basada en la novela de Luisa Mª Linares, un papel tragicómico que la llevó a ser nominada como mejor actriz femenina protagonista por el Círculo de Escritores Cinematográfico de 1976. Y con “Un día con Sergio”, de Rafael Romero Marchent, basada en la comedia de Roberto Romero, finaliza una etapa cinematográfica de quince títulos seguidos en cinco años.

Lina Morgan que había abandonado su carrera teatral tras firmar contrato con Lotus Films Internacional para dedicarse por completo al cine.

Retoma su gloriosa trayectoria en los escenarios formando su propia compañía de revistas. Lina se asocia junto a su hermano y manager artístico, José Luís López Segovia, que abandona su carrera para guiar la de su hermana, y al libretista, que durante treinta años fue autor de la revistas de los “chicos”, Zori y Santos, Manuel Baz, hermano del actor Fernando Santos. Y contratan a Gregorio Gª Segura como autor musical.

 

“Pura Metalúrgica” es la revista musical que estrenaría en el Principal, de Castellón, el 25 de Octubre de 1975. Con un gran éxito pasa a representarse en el escenario del Teatro Barceló, en Madrid, propiedad de Juanjo Alonso Millán y Rafael Mateo, la noche del 14 de Noviembre de 1975. El 20 de Noviembre fallece el General Franco y vienen tres días de luto: sin teatros ni cines ni salas de fiestas… La duda, el miedo y la llegada también al teatro del llamado “destape” frente al humor blanco de Lina Morgan hacen que en su aventura como empresaria sea un fracaso económico.

Habían perdido todo lo ganado en muchos. Gracias a una llamada del periodista José Mª Iñigo, que por entonces presentaba el programa “Directísimo”, el de mayor éxito de la televisión en ese año, enterado de la situación les llama para que acudan al programa y promocionen el espectáculo. Desde aquella noche, Lina Morgan contará los estrenos por increíbles éxitos de taquilla. Estrena “Casta ella, casto él” (1976) y “La Marina te llama” (1977) en el escenario del Barceló.

 

Con “La Marina te llama” recorre en dos ocasiones la península ibérica superando las dos mil representaciones. Con este espectáculo consigue el mayor triunfo del la época. Llega a Barcelona, ciudad que no pisaba desde el año 66, cuando trabajaba con Colsada, precisamente es el empresario quien la contrata. Lina había evitado ir a la ciudad condal por miedo a un boicot por parte del empresario. Es su hermano José Luís quien lima esperezas entre los dos. La desaniman diciéndole que aquel espectáculo era muy “ñoño” para aquel público, pero sin embargo lograría el mayor record de recaudación. Con la nueva versión de “La Marina te llama” se presenta en el escenario de sus éxitos: La Latina, propiedad de Colsada y en el que tuvieron que remozar para aquel estreno. José Luís López Segovia es quien se ocupaba de la programación de aquella sala.

Se presenta el 20 de Noviembre de 1980 en el teatro Princesa en Valencia, con “¡Vaya par de gemelas!”, de Manuel Baz y Gª Segura. La obra se presenta en el barcelonés teatro Apolo y durante diez meses llena a diario la sala propiedad de Colsada.

Precisamente, en Barcelona, el 30 de Septiembre del 81, firma el contrato de compra-venta del madrileño Teatro de La Latina al empresario Matías Colsada. Se dice que lo compró por la escalofriante cifra de 127 millones de pesetas que pagaría durante once años.

Siendo la primera mujer propietaria en el mundo de un teatro y la empresaria del mismo y de su compañía se presenta con “¡Vaya par de gemelas!” la noche del 3 de Diciembre de 1981 y se mantiene en cartel hasta el 9 de Enero de 1983.

Se convierte en el año 82 en la actriz más premiada del año: Tanit de Teatro, Long Play, Naranja de la Peña Primera Plana, Hija adoptiva de Torrejón de Velasco con la colocación de una placa con su nombre en una de las principales calles de la localidad madrileña, Premio a la Profesionalidad, Trofeo Video Instant por ser record de ventas de video cassettes del año, Trofeo Venus de la Revista “Magazzine 73”, Mejor Actriz de Teatro “Radio España de Madrid”, Miguel Mihura de la SGAE a la mejor actriz del año, un homenaje en la sala San Brasil y un largo etcétera… ¡once premios! Incluso, su espectáculo “¡Vaya par de gemelas!” es galardonado como espectáculo más popular y de mayores ingresos de la SGAE.

Durante las representaciones de “¡Vaya par de gemelas!” fallece su padre Don Emilio López Salas, el 8 de Diciembre de 1981.

Lina recibe uno de los golpes más fuertes de su vida que superaría con el cariño del público refugiándose en las representaciones teatrales que durante un año sin interrupciones ofrecía cada tarde y noche.

Un descanso por prescripción médica, pues el exceso de trabajo estuvieron a punto de volver a dejarla muda, se habla de un nódulo en las cuerdas vocales.

Se marcha a América, con su hermano José Luís, para descansar y ver espectáculos para luego ponerlos en práctica en los suyos. Se empapaban de todas las novedades.  

El 2 de Abril del 83 reponen “¡vaya par de gemelas!, en su teatro La Latina consiguiendo nuevamente un éxito rotundo. Tal fue el éxito y la popularidad que hasta el director de RTVE, Gonzalo Vallejo, le ofrece a Lina y a José Luís emitir por Televisión Española la revista musical que estaba representando.

Fue José Luís López, productor y empresario de la actriz, quien propone a Gonzalo Vallejo que se grabe en directo, desde el teatro de La Latina, con el público que habitualmente asiste  a ver las representaciones y no desde un estudio de televisión y con risas enlatadas como querían en TVE.

La comedia musical que estaba representando Lina Morgan fue realizada para la primera cadena de TVE por Gustavo Pérez Puig.

Prevista para el mes de septiembre, no se emitió hasta el  27 de Diciembre de 1983. Tuvo un índice de fidelidad del 8’8 y una audiencia superior a los 20 millones de espectadores, convirtiéndose en el programa más visto de la historia de TVE y del año 83.

El 15 de Noviembre de 1983, en el teatro Princesa, en Valencia, estrena un nuevo espectáculo, “¡Hay que decir que sí al amor!” contratando a los chicos Tomas Zori y Fernando Santos.

Convirtiéndose en la obra teatral más vista, con 52.888.000 de pesetas de recaudación, superando a la anterior, en tan solo 26 días.

El 16 de Diciembre se estrena en el Apolo de Barcelona donde vuelve a conseguir nuevamente un triunfo extraordinario durante los siete meses de representaciones superando los 100 millones de recaudación.

En pleno éxito debe de suspender las representaciones al tener que ser intervenida en su ojo derecho de un desprendimiento de retina, del que casi se queda ciega, y un desgarro en el izquierdo. Hubo que suspender inmediatamente la prometedora temporada barcelonesa, lo que suponía un perdida cercana a los 300 millones de pesetas. Además,

Aun quedaba pendiente el último pago del Teatro La Latina, que por aquella época estaban renovándolo completamente y supuso un gran desembolso económico. 

Lina Morgan se encontraba angustiada y no paraba de pensar en todas estas cosas. Tenía miedo a no volver a pisar un escenario. Fue intervenida de urgencia en la Clínica Barraquer de Barcelona el 10 de Julio de 1984.

El regreso de la más taquillera se produce en el madrileño y renovado teatro de La Latina, el 25 de Enero de 1985, con la nueva versión de la anterior que se titula “¡Sí al amor!”.

Con este espectáculo se vuelve a situar a la cabeza con mucha diferencia de los demás, con una recaudación media de 309.800.000 millones de pesetas en su primera temporada y la segunda en el 86 con una media de 268.700.000 millones de pesetas. Lo que hace un total de 578.500.000 millones de pesetas.

Lina Morgan recibe la Medalla de Oro al mérito en el Trabajo por Decreto Real de 1984, La Medalla de Oro de la SGAE a su labor artística 1985, Medalla de Oro de la Fundación Villa y Corte de Madrid 1986 , Medalla de Oro al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Madrid 1985, Premio Madrid al personaje más popular del 85 y el ABC de Oro 1985, además, de otra Medalla de Oro de la SGAE al “Espectáculo con mayores ingresos desde la existencia de dicha sociedad”, en 1986.

El 24 de Julio del 86 regresa por última vez a la ciudad condal para terminar de cumplir el contrato que quedo tras aquel desprendimiento de retina. Colocándose en el tercer puesto de los espectáculos más vistos del año en Barcelona, con una media aproximada de 241.100.000 de pesetas.

Culmina “¡Sí al amor!” en el teatro Olimpia, en Valencia, hasta que el 31 de Mayo de 1987 lo retira de la cartelera. Consiguiendo un importante éxito donde sobrepasa los 157.650.000 millones de pesetas. Una vez más el record absoluto de taquilla.

Es cuando se empieza a hablar del fenómeno Lina Morgan, es capaza de atraer a todo tipo de gente en una época en la que la asistencia de público a las salas de teatro es escasa. No tiene rival alguno. Y sin ayudas ni subvenciones de ningún tipo. Todo lo ganado se reinvertía en el siguiente espectáculo. Un claro ejemplo, “El último tranvía” que tuvo un coste de 60 millones de pesetas. 

Esta comedia musical se estrena en el Teatro de su propiedad, ya ha terminado de pagárselo a Colsada, el 27 de Octubre de 1987 y será retirado de la cartelera el 3 de Febrero de 1991, sin salir de la capital española.  Con más de dos millones de espectadores y una recaudación de más de 1.567.686.078 millones de pesetas. ¡Más de 1400 funciones!

Televisión Española emitiría la reposición de “¡Vaya par de gemela!”, el 30 de Octubre de 1986, con una media de 18 millones de espectadores y un índice de audiencia o fidelidad del 9’1por ciento. Empatando con la retransmisión de España-.

El 11 de Enero de 1988 se emite “¡Sí, al amor!” consiguiendo una media de 17 millones de espectadores y un 78’05% de sheare. La reposición, el 12 de Octubre de 1989 en la Segunda Cadena de TVE, consigue un importante dato: 12 millones de espectadores y un 48% de la audiencia. Dato increíble tratándose de la segunda cadena que lo convierten en un de los primeros programas más vistos de 1988 y 1989.

Con la emisión del “¡El último tranvía!” en la Nochevieja de 1990, ya en la madrugada del 1 de Enero de 1991, tiene un índice de audiencia del 72’01% con una media de 6.641.000 millones de espectadores. Habrá que sumarle su reposición al día siguiente, en la que según de se publica, logra un total, entre las dos emisiones, de casi 20 millones de espectadores. Volviendo a reponerla el 25 de Septiembre de 1991 obteniendo el 65’04% de la audiencia y 9.397.000 millones de espectadores.

El 7 de Noviembre de 1991 abre el telón para presentarse en su teatro La Latina con la comedia musical “Celeste… no es un color”. Un montaje totalmente diferente a los anteriores, más comedia musical que de revista, para ello cambia por completo su compañía en cuanto a equipo artístico se refiere, dándole un nuevo aire, lo hace con un nuevo autor, Roberto Romero, quien hace un traje a la medida.

Pero a Lina, que seguía ingresando sus mil millones por año, percibía que el público que asistía no se iba tan entusiasmado y decide que es hora de emprender nuevos proyectos. Baja el telón de “Celeste… no es un color” y sin saberlo también lo hace para siempre, siendo ésta su última gran obra encima de un escenario y sobre todo encima del Teatro La Latina, el 4 de Abril de 1993.

La recaudación aproximada es de 1.392. 037.900 millones de pesetas que dejaron más de ocho millones de espectadores.

En Televisión Española consigue, en su emisión del 25 de Diciembre de 1993, una media de 9.518.000 y un 60’01% de la audiencia. Convirtiéndose, una vez más en la indiscutible reina de las audiencia. “Celeste… no es un color” se sitúa en el cuarto puesto de los programas más vistos del año 93 y de estos últimos 20 años.

Pedro Masó, que la persigue constante durante y fuera de los veranos en Marbella, donde veraneaban ambos, para que fuese la estrella de una serie para la televisión, se trata de “Compuesta y sin novio”. Un proyecto ambicioso escrito y pensado para su lucimiento. Pero, en aquel entonces, año 1989, a Lina era difícil sacarla de su Teatro, por la responsabilidad que tenía con su compañía.

Finalmente, Lina Morgan abandona las tablas teatrales para dedicarse a este proyecto que Pedro Masó idea, escribe los guiones junto a Santiago Moncada y la dirige. Rodada en formato cinematográfico, como si de una película de 13 horas o 13 episodios se tratase. Uno de los proyectos más ambicioso de la pequeña pantalla. Se dijo que le pagaron 40 millones de pesetas, pero no era el dinero el que la movía a aceptar el proyecto.

Antena 3 Televisión es quien se hace con la serie de trece historias y cuyo rodaje duro hasta diez meses, desde el 6 de Septiembre de 1993, en las localidades de Benavente (Zamora), Palma de Mallorca, León, Alicante, Madrid, Villajoyosa (Alicante), La Toja y Marbella incluyendo un crucero por Miami, San Juan de Puerto Rico, Las Bahamas… Con un amplio elenco de actores de noveles y veteranos: desde José Coronado, Amparo Larrañaga, Luís Merlo, Rafael Alonso, Queta Claver, Tote García-Ortega, Juanjo Menéndez, Paca Gabaldón, Pilar Bardem, Encarna Paso, Francisco Merino, José Mª Pou, José Manuel Cervino, Paco Casares, Agustín González, Joaquín Kremel, Quique San Francisco, Analía Gadé, Esperanza Campuzano y Esther del Prado y Tito Valverde…. Con las colaboraciones de Pepe Sacristán, Francisco Valladares, Alberto Closas, José Luís López Vázquez y de Javier Escrivá entre otros….

Las emisiones comenzaron el 19 de Septiembre de 1994 con una media de 7.335.000 espectadores y un 44’05 de audiencia. Durante seis semanas consigue desbancar a su competidor “¿Quién sabe dónde?”, con Paco Lobatón, en TVE. Aunque finaliza con una media del 33’05 de la audiencia y una media de 5.781.000 espectadores. En su última emisión obtiene puntas de hasta 6.974.000 espectadores.

La serie fue repuesta en otoño de 1995 con muy poca audiencia, pero la entrañable artista, regresa al cine tras 25 años de ausencia, lo hace de la mano de Pedro Masó, con “Hermana, pero ¿qué has hecho?”, que tiene una recaudación de 101.835.942 y que vieron tan solo 204.775 espectadores, se estreno en el cine de Callao de la Gran Vía Madrileña, el 11 de Agosto de 1995. Pasó con más pena que gloria…

Valerio Lazarov le contrata 20 años después de que hiciesen juntos el especial de Nochevieja de 1974. Graba para Televisión Española un especial de Navidad, “La Noche de Lina”, que se trata del regreso de la actriz a la cadena pública tras dos años en Antena 3.

Este especial de Navidad y una serie de 26 capítulos titulada “Hostal Royal Manzanares” escrita e ideada por Sebastián Junyent, son los dos proyectos últimos que firma su empresario-manager y hermano, José Luís López Segovia, que en plena grabación del especial, fallecía de una larga y penosa enfermedad, a los 54 años de edad. Fue el 25 de Noviembre de 1995.

La emisión del especial, “La Noche de Lina” la sitúa, nuevamente, a los altos cielos de las audiencias. Una media de 8.294.000 y un 54 de sheare, con puntas máximas a los 13.828.000 espectadores, se convierte en el especial líder de audiencia del año.

Lina Morgan, que lloraba en silencio la muerte de su hermano, que lo era todo en su vida, jamás se ha repuesto de este duro golpe que le ha ido sumiendo en una depresión llegando a declarar: “Si por mi fuera lo abandonaría todo, la vida ya ha dejado de tener sentido para mí”. No desveló la noticia hasta el 9 de Enero de 1996, evitando así el morbo que pudiese causar a la hora de ver el especial navideño, para que no lo viesen por pena y respetando así la voluntad del fallecido.

Valerio Lazarov y Sebastián Junyent la convencen para que siga adelante y cumpla con el último contrato de su hermano, la serie “Hostal Royal Manzanares”, que en un principio no quería hacer por la depresión que padecía, y que resultó el mayor éxito de audiencia de TVE y de su dilatada trayectoria.

Con “Hostal Royal Manzanares” interpreta al personaje de siempre, aquel que el público siempre le pide, el que ella ha inventado, cada semana Lina Morgan reunía a una media de entre siete y ocho espectadores y un seguimiento del 50-40 por ciento de audiencia. Durante dos años (1996-1997) Lina Morgan y “Hostal Royal Manzanares” se convierten en el éxito de la temporada. La consideran un gran fenómeno sociológico. Un fenómeno de masas.

Cualquier emisión en la que apareciese Lina Morgan se convierte en un éxito de audiencia difícil de superar. Lina, es un claro ejemplo de lo que es un fenómeno televisivo, un fenómeno que engancha al público de todas las edades, el mérito de saber conectar gracias a su vis cómica y alabada por una amplia trayectoria profesional intachable.  Una fama merecida. Lina nunca cae en el olvido, sus trabajos se están constantemente reponiendo en las televisiones con un gran éxito por parte de la audiencia, pese a que lleve cinco años retirada de su profesión como actriz y recientemente como empresaria teatral.

No tiene comparación con ninguno de los actuales fenómenos que alcanzan grandes índices de audiencia cuando aparecen en diferentes medios de comunicación. El éxito, el suyo, es totalmente merecido, esta considera uno de los personajes más populares y queridos por el público de nuestro país.

Aunque, ese seguimiento masivo se viese truncado cuando la actriz, ya sin la ayuda de su hermano, se mete en diferentes proyectos de televisión como “Una de dos” (1998-1999), con la que obtiene un rotundo fracaso y por la que recibe las feroces críticas por su 17’01 de audiencia y una media de 2.858.000 espectadores.

Mayor fortuna obtiene en el año 2001, cuando regresa a TVE con la serie “Academia de baile Gloria” que idea el mismo autor, Sebastián Junyent, de “Hostal Royal Manzanares”. En esta ocasión, Lina Morgan se quita ese mal sabor de boca al conseguir una media del 4.774.000 de espectadores y un 30’05 de sheare en su primera emisión. Durante sus diecisiete emisiones tiene un seguimiento aceptable del 23’06 de sheare y 3.644.000 espectadores. Pero Lina, que es muy inteligente, prefiere dejarlo antes de que acabar cansado al público.

Recibe el premio GECA (Gabinete de estudios de comunicación audiovisual) durante los años 1995 a 2003 a la personalidad más querida, la más valorada y con mejor imagen de la televisión por los espectadores. Choca ver como en años que no ha tenido el respaldo del público en sus trabajos, véase años 1998-1999 y entre 1999-2000 y 2002-2003 en los que la actriz hacía contadas apariciones, retirada de los medios de comunicación, seguía siendo elegida por el publico el personaje más valorado. Es otro ejemplo a su gran popularidad y al respeto y admiración que sienten hacía ella.

Como actriz estrella en la televisión finaliza, hasta el momento, con el programa “¿Se puede?” que realiza y dirige Gustavo Pérez Puig, para TVE. Serie que dieron luz verde la dirección de RTVE, cuando la gobernaba el PP y que con la llegada del PSOE, fue declinada a los sábados por la noche, después de “Informe semanal”, y a punto de dejarla en el cajón de la cadena. La Nueva RTVE afirma que se trata de un proyecto que no va con el nuevo formato de la cadena. Sin avisar y por los periódicos, Lina Morgan se entera de que emiten su serie en pleno Julio, con una ola de calor y a las once de la noche.

Lina Morgan se enfadó con TVE al entender como una falta de respeto ya no hacía ella, que había dado los enormes éxitos a esa casa, cuando fue TVE quien la llamó y no ella, sino a los 50 actores de primera fila que aparecían en la serie. Resultado: Un 19 de audiencia con 1.817.000 espectadores en su primera emisión. La media de los diez episodios emitidos, de los trece grabados, fue de 1’3 millones de espectadores y un 15 de sheare.

Tras esta gran desilusión, Lina Morgan, comienza un retiro voluntario hasta nuestros días. No descarta regresar al teatro con una nueva obra, pero se define actualmente como “vaga” y “falta de ilusión por seguir en la profesión”. Las cosas han dejado de tener sentido para ella, una de las grandes de la escena, con sesenta años dedicados al trabajo.

Tan solo ha regresado a la televisión para realizar colaboraciones esporádicas en series, de su amigo, el empresario y productor, José Luís Moreno, como en “Aquí no hay quién viva”, cuya presencia fue el minuto más visto del día con 9.118.000 espectadores y un 65’09 de sheare, en “El show de la 3” (2005), “A tortas con la vida” (2006) en cuatro episodios para Antena 3. Ya en Tele 5, ficharía para la nueva temporada de la exitosa serie de José Luís Moreno, “Escenas de Matrimonio” en el 2008, pero solo interviene en cuatro episodios porque no se veía en la serie.

También, en el 2006, la directora teatral, Belén Anguas, en su paso como directora cinematográfica, contó con su colaboración especial en su película “El Secreto de la Abuela”, con Terele Pávez, y de la que todavía se desconoce si esta termina.

Sigue siendo una de las actrices más populares y queridas, las reposiciones de sus películas en “Cine de barrio” de TVE siguen siendo lideres de audiencia y todavía hoy le preguntan ¿Cuándo regresas, Lina? Pero, Lina, está cansada de luchar, se merece el descanso, y hasta el 15 de Junio de 2010, ha sido la propietaria durante 30 años del Teatro La Latina que ha vendido, pues, se le estaba suponiendo un verdadero quebradero de cabeza. Hizo una gran labor al seguir manteniéndolo durante estos quince años, pues, no le ha ido siempre muy bien en el terreno de empresaria de su teatro desde la desaparición ion de su insustituible, empresario y hermano, José Luís.

De Lina Morgan se puede decir perfectamente que es una mujer incansable, luchadora, muy disciplinada y totalmente discreta con su vida personal. Jamás ha comercializado con su vida privada huyendo de la prensa del corazón, aunque cuenta con el apoyo de la “prensa del corazón” quienes le han homenajeado en multitud de ocasiones. No suele conceder muchas entrevistas, a excepción de presentaciones de sus trabajos, aunque, en la actualidad no concede ninguna entrevista ni si quiera a la televisión porque considera que ya no tiene nada que contar. Mujer solidaria, apoya a distintas instituciones, por ejemplo, “Mensajeros por la Paz”, con la campaña de “Los Mayores también creen en los reyes magos”, en la que visita diferentes residencias de la tercera edad para repartir regalos. Respetada y querida dentro de su profesión. Así es Lina Morgan.

FANS DE LINA MORGAN